Equipos
Cuando un equipo repite el mismo conflicto
Las personas cambian, el conflicto se queda. Tal vez el conflicto no pertenece a las personas, sino al lugar.
Por Luis Guillermo Durán
Hay equipos donde las personas rotan y el conflicto permanece. Se va un líder, llega otro, y al cabo de unos meses aparecen las mismas tensiones con los mismos matices. Es tentador pensar que fue mala suerte con las contrataciones. Pero cuando un patrón sobrevive a las personas, conviene preguntarse si el patrón pertenece al lugar.
Los lugares también tienen memoria
En la mirada sistémica, una organización no es solo un organigrama. Es una historia: fundadores, crisis atravesadas, personas que salieron mal, decisiones que nadie explicó, áreas que siempre se sintieron de segunda. Lo que no se reconoce en esa historia tiende a seguir buscando un lugar.
“Los equipos no solo trabajan juntos. También forman sistemas.”
Por eso un nuevo gerente puede encontrarse “cargando” algo que no le corresponde: la desconfianza hacia quien ocupó ese puesto antes, la lealtad del equipo hacia alguien que ya no está, una jerarquía que nunca quedó clara.
Tres preguntas para el equipo
- ¿Quién estuvo antes en este lugar y cómo se fue?
- ¿Hay alguien o algo que este equipo no menciona?
- ¿Cada persona está ocupando su propio lugar, o el de otro?
No son preguntas para buscar culpables. Son preguntas para ordenar. Y muchas veces, cuando algo se ordena, la energía que estaba atrapada en el conflicto vuelve a estar disponible para el trabajo.
Este artículo es una reflexión educativa desde la perspectiva sistémica y no sustituye la orientación de un profesional de la salud.